La sociedad valenciana, a nivel económico, empresarial y político, ahora mismo tiene un papel esencial en el futuro del Valencia. Siempre se ha desentendido cuando no ha mandado su sector, siendo siempre crítica con el que estaba, aunque sólo fuera por el mero hecho de estarlo. Nunca ha dado el paso para hacerse de verdad con las riendas de la entidad.