Es necesario frenar la sangría defensiva y en las próximas semanas vendrán partidos muy complicados ante rivales de altura. Y cuando hablamos de atajar este problema nos referimos a todos los niveles, empezando por el orden general del equipo, la concentración de la línea defensiva y por supuesto el papel del portero. El Valencia ha recibido 11 goles y no se puede acusar a Jaume como principal responsable, es cierto que pudo hacer algo más en los goles recibidos en Elche pero no fueron errores groseros en ningún caso.