Valencia, la Valencia del Valencia, al menos en algunos sectores, se empieza a parecer peligrosamente al salvaje oeste. Tengo claro que alguno se va a enfadar, y me parece bien, pero si todos somos libres de decir lo que pensamos, ese "todos" también me imcluye a mí. Que no tengo ni la menor idea de qué quiere hacer Peter Lim, y que los últimos son un disparate desconcertante, es tan cierto como que algunos de los que más gritan ahora estaban callados como piedras cuando las vacas no eran flacas.