“Querido” 2020, ya te puedes ir, oficialmente, “a fer la mà”. Por cierto, el origen de esta frase, tan nuestra, es de alguna manera desconocido para muchos. Se empezó a usar en torno al siglo XVIII, cuando los carros cargados de productos de la huerta cruzaban los puentes del río Turia. Iban a rebosar, y algunas veces, sobresalía tanto la carga, que rompían las manos de las estatuas que flanqueaban, y flanquean, esos puentes.