En el entorno del Valencia hay una serie de personajes maleducados, que se disfrazan de valencianistas, pero que no llegan ni a escoria. Porque en muchos casos lanzan sus críticas, que están en su derecho, desde perfiles que son anónimos, porque o no se atreven a dar la cara, o simplemente es que no les da para ello. Esos, además de cobardes, son maleducados.