Como de una épica gesta se hilaron los acontecimientos en el partido de hoy. Un canto al baloncesto de equipo, del que no se puede conseguir a base de talonario y nombres. El Valencia Basket está inmerso en un proceso de rodaje que ralla lo extraordinario, con ayudas intensas en defensa y precisión en cada uno de sus lanzamientos; no en vano dejó en unos paupérrimos 31 puntos al descanso al líder de la Liga Endesa, un equipo que no conocía la derrota; el Real Madrid de Baloncesto.