El alicantino David Ferrer ha tenido que abandonar su participación en el Masters 1000 de Roma por culpa de una fiebre alta que sufrió poco antes de disputar su primer encuentro del torneo en el que debía enfrentarse al croata Marin Cilic.
La "fiebre alta" obligó al tenista, que fue finalista la pasada edición, a retirarse según un comunicado emitido por la propia organización del torneo y su lugar será ocupado por el argentino Carlos Berlocq.