Sergio Ballesteros ha solucionado su futuro por la vía rápida. Al ser un intocable en las alineaciones, apenas ha necesitado unos meses para llegar a los 25 partidos oficiales con los que ha renovado automáticamente su contrato una temporada más. El capitán, por tanto, seguirá jugando como mínimo hasta los 38 años y a estas alturas se resiste a ponerse fecha de caducidad. Pese a haber empezado a sacarse el carné de entrenador, su idea es continuar mientras el cuerpo aguante.