David Navarro ya es jugador del Levante, pero la primera ha sido en la frente. El club tenía dudas por los informes negativos que había recopilado sobre su personalidad y que quedaron al descubierto el primer día. Fuentes que lo conocían de primera mano de su estancia en el Valencia CF le habían recomendado a Manolo Salvador que no lo metiera en el vestuario. Le avisaron de lo problemático que puede llegar a ser cuando no juega y le hablaron de una personalidad muy peculiar que los granotas conocieron ayer de primera mano.