La noche valenciana siempre ha sido mítica. Ya a principios de los 80 vivió su particular “movida” para más tarde desarrollar una cultura de la fiesta que no tuvo rival en España. Era la conocida “ruta del bakalao”, la cual comenzó su decadencia a mitad de los 90 tras conseguir que miles de jóvenes consiguieran empalmar sus fiestas desde el jueves por la noche hasta el lunes por la mañana. Sin embargo, desde la caída de todo aquel imperio de la fiesta existe un vacío juerguista que están a punto de llenar dos futbolistas de la capital.