Mosquera no quiere seguir en el Valencia, ha rechazado renovar y, por ende, fuerza al club de Mestalla a negociar con el Arsenal su traspaso. Podemos usar un lenguaje más aseptico, más amable, pero en definitiva, los formalismos no van a cambiar la realidad. Y antes de que empecemos a matar a nadie, aquí cada uno ha jugado sus cartas, la partida ha ido evolucionando, y en este momento nos encontramos con que el chico quiere irse y que el Valencia no lo regala.