valencianismo

Valencia CF

No perdamos el valencianismo

Es posible que bajemos a segunda. Por suerte, los últimos resultados nos han alejado un poco de esa gran pesadilla, pero vivimos tan al límite que, en cuanto perdamos un partido y al resto le de por ganarlo, estaremos otra vez en el hoyo. Así que la posibilidad está ahí.

Mestalla

El valencianismo de verdad y el forzado para quedar bien

El valencianismo impostado, por parte de algunos, empieza a ser una cosa molesta y que, lejos de ayudar realmente a pone de relieve el estado de tensión absoluta que estamos viviendo todos. Ahora, algunos que no saben ni dónde está en Mestalla resulta que son más del Valencia que el murciélago del escudo, y hasta hay quien se permite afear a otros su pensamiento a costa de estos personajes públicos que aprovechan la coyuntura para quedar bien.

Mestalla

¿Cómo se es un mal o buen valencianista y quién lo decide?

El que no hace esto es un mal valencianista”, o “el que no piensa de este modo es un colaboracionista”. Esta forma de pensar, que me resulta de lo más peligrosa, se está extendiendo a una velocidad mucho más que preocupante. Pero realmente, ¿quién es el que decide lo que está bien o lo que está mal, o quién actúa de forma correcta y quién no? Tengo claro que para eso hay que dominar el relato, escribirlo, porque de esa forma tú mandas sobre este tipo de cosas.

Valencia CF

El valencianismo y el antivalencianismo

Si no te cabreas porque un juez no declara ilegal la venta del Valencia, eres antivalencianista. Y no hay más que hablar, porque los guardianes de la moral así lo dictan, y tú sólo eres un lacayo sin derecho a pensar por ti mismo, al más puro estilo de cualquier régimen dictatorial. Eso que le afeamos tantas veces a Peter Lim, pero que resulta que igual nos gusta más que comer con los dedos cuando somos nosotros los que lo aplicamos.

Valencia CF

Es el momento de hacer valencianismo, todos, sin excepción

El Valencia crece con las derrotas, siempre ha sido así. Si repasamos la historia nos podemos dar cuenta de ello, al menos en los últimos 30 años. Madrid en el 95 o París y Milán en 2000 y 2001 fueron puntos de inflexión hacia arriba, con sus contextos particulares, pero nos abrieron el hambre de volver, de pelear para regresar. Algo que este club siempre ha hecho, porque en tiempos de hablar tanto del ADN, eso es algo que llevamos en la sangre grabado a fuego.

Mestalla

Juzgar el valencianismo de cada uno

No se puede juzgar el valencianismo de nadie por lo que hace con las entradas de la final de la Copa del Rey”. Me hago mayor, tirando a viejo, lo tengo claro y no hay otra explicación. Parto de una base, y es la del respeto al pensamiento de cada uno, a la forma de vivir y sentir el Valencia. Eso me lo ha dado el tiempo y la distancia, y con lo duro que ha sido, no pienso renunciar a ese aductor de sabría interior, no me da la gana.

Afición del Valencia

La molesta sensación de tener que pedir permiso para hablar del Valencia

Vivimos unos tiempos en los que se debe pedir perdón por ser del Valencia en función de lo que pienses o de tus ideas. Incluso hay quien te mira mal si no insultas a según quién, si no vas a manifestaciones, si no retuiteas vídeos y composiciones en contra del dueño, si te alegras de cosas que al menos no sean malas para el Valencia, si dices que Bordalás puede ser un buen entrenador, si regeneras tu ilusión como valencianistas, como cada año, desde que tienes uso de razón...

Valencia CF

No perdamos el valencianismo

Es posible que bajemos a segunda. Por suerte, los últimos resultados nos han alejado un poco de esa gran pesadilla, pero vivimos tan al límite que, en cuanto perdamos un partido y al resto le de por ganarlo, estaremos otra vez en el hoyo. Así que la posibilidad está ahí.

Valencia CF

El valencianismo y el antivalencianismo

Si no te cabreas porque un juez no declara ilegal la venta del Valencia, eres antivalencianista. Y no hay más que hablar, porque los guardianes de la moral así lo dictan, y tú sólo eres un lacayo sin derecho a pensar por ti mismo, al más puro estilo de cualquier régimen dictatorial. Eso que le afeamos tantas veces a Peter Lim, pero que resulta que igual nos gusta más que comer con los dedos cuando somos nosotros los que lo aplicamos.

Mestalla

El valencianismo de verdad y el forzado para quedar bien

El valencianismo impostado, por parte de algunos, empieza a ser una cosa molesta y que, lejos de ayudar realmente a pone de relieve el estado de tensión absoluta que estamos viviendo todos. Ahora, algunos que no saben ni dónde está en Mestalla resulta que son más del Valencia que el murciélago del escudo, y hasta hay quien se permite afear a otros su pensamiento a costa de estos personajes públicos que aprovechan la coyuntura para quedar bien.

Valencia CF

Es el momento de hacer valencianismo, todos, sin excepción

El Valencia crece con las derrotas, siempre ha sido así. Si repasamos la historia nos podemos dar cuenta de ello, al menos en los últimos 30 años. Madrid en el 95 o París y Milán en 2000 y 2001 fueron puntos de inflexión hacia arriba, con sus contextos particulares, pero nos abrieron el hambre de volver, de pelear para regresar. Algo que este club siempre ha hecho, porque en tiempos de hablar tanto del ADN, eso es algo que llevamos en la sangre grabado a fuego.

Mestalla

¿Cómo se es un mal o buen valencianista y quién lo decide?

El que no hace esto es un mal valencianista”, o “el que no piensa de este modo es un colaboracionista”. Esta forma de pensar, que me resulta de lo más peligrosa, se está extendiendo a una velocidad mucho más que preocupante. Pero realmente, ¿quién es el que decide lo que está bien o lo que está mal, o quién actúa de forma correcta y quién no? Tengo claro que para eso hay que dominar el relato, escribirlo, porque de esa forma tú mandas sobre este tipo de cosas.

Mestalla

Juzgar el valencianismo de cada uno

No se puede juzgar el valencianismo de nadie por lo que hace con las entradas de la final de la Copa del Rey”. Me hago mayor, tirando a viejo, lo tengo claro y no hay otra explicación. Parto de una base, y es la del respeto al pensamiento de cada uno, a la forma de vivir y sentir el Valencia. Eso me lo ha dado el tiempo y la distancia, y con lo duro que ha sido, no pienso renunciar a ese aductor de sabría interior, no me da la gana.

Afición del Valencia

La molesta sensación de tener que pedir permiso para hablar del Valencia

Vivimos unos tiempos en los que se debe pedir perdón por ser del Valencia en función de lo que pienses o de tus ideas. Incluso hay quien te mira mal si no insultas a según quién, si no vas a manifestaciones, si no retuiteas vídeos y composiciones en contra del dueño, si te alegras de cosas que al menos no sean malas para el Valencia, si dices que Bordalás puede ser un buen entrenador, si regeneras tu ilusión como valencianistas, como cada año, desde que tienes uso de razón...