Hacer esta lectura a título pasado puede parecer ventajista, pero lo cierto es que hay que mirar lo ocurrido esta semana con cierta distancia. Había ilusión por conquistar el título, pero mucha menos que si el torneo se hubiera disputado en otras circunstancias, eso ya es un punto negativo para el invento de Rubiales que ha terminado convirtiendo este trofeo en un argumento para enriquecer los bolsillos de unos pocos.