Mosquera no se quiere ir del Valencia y el club no tiene en la cabeza traspasarlo, al menos de momento. Aunque estamos a poco menos de un mes de abrir de manera oficial el mercado, y nadie sabe lo que puede pasar, porque con su edad, su potencial, y el poderío económico de ciertas entidades de Europa, nadie debería descartar que alguien se volviera loco y pusiera encima de la mesa una cantidad indecente de dinero por el central alicantino.