La crisis del Valencia tiene un culpable claro, pero hay que reconocer que la concatenación de varias circunstancias ha provocado que los problemas se vuelvan más preocupantes todavía.
Las intenciones de Meriton
La crisis del Valencia tiene un culpable claro, pero hay que reconocer que la concatenación de varias circunstancias ha provocado que los problemas se vuelvan más preocupantes todavía.
Las intenciones de Meriton
El que quiere comprar el Valencia a Peter Lim es Manolo Llorente. Desde hace semanas se viene hablando de "valencianos que quieren comprar el club", y al final ha salido el nombre, y tengo claro que no ha sido ni por casualidad ni por un descuido. Lo contaba el periodista Héctor Gómez, que está siendo de algún modo el protavoz de esta alternativa al actual máximo accionista del club.
"Peter Lim tiene una oferta para vender el Valencia de alguien que no ha estado nunca antes en el club". La información es de Paco Lloret, a quien tengo por una de las voces más serias y autorizadas en el entorno mediático del club, y desde hace muchos años. La carrera la ha empezado Manolo Llorente, "filtrando" que él está en la carrera. Y entiendo que, como hay más gente interesada, nadie se quiere quedar atrás.
El aficionado del Valencia tiene muchas ganas de un nuevo club, de terminar una etapa e iniciar otra. Como tantas veces nos ha tocado hacer a lo largo de nuestra historia. Peter Lim, Meriton, tiene su tiempo aquí agotado por su propia forma de llevar determinadas cosas.
La situación deportiva del Valencia es dramática, es cierto que los últimos partidos han ofrecido un pequeño respiro y ahora se mira al descenso con algo de distancia. No obstante en esta liga tan igualada las cosas pueden cambiar de una semana a otra y no hay que lanzar las campanas al vuelo. El objetivo prioritario sigue siendo mantener la categoría y evitar un desastre de dimensiones gigantescas, pero a partir de ahí es necesario pensar en el futuro deportivo de la entidad.
El Valencia de Meriton, ¿tiene un proyecto deportivo para el club más allá del 30 de junio? Y sobre todo, si existe, ¿se basa en algo más que seguir vendiendo jugadores para poder cuadrar las cuentas y devolverle sus préstamos a Peter Lim? La respuesta popular, incluso la mía propia ateniéndome a lo que vemos y lo que nos explican (que es nada desde hace muchos meses), es que no.
La crisis del Valencia tiene un culpable claro, pero hay que reconocer que la concatenación de varias circunstancias ha provocado que los problemas se vuelvan más preocupantes todavía.
Las intenciones de Meriton
"Peter Lim tiene una oferta para vender el Valencia de alguien que no ha estado nunca antes en el club". La información es de Paco Lloret, a quien tengo por una de las voces más serias y autorizadas en el entorno mediático del club, y desde hace muchos años. La carrera la ha empezado Manolo Llorente, "filtrando" que él está en la carrera. Y entiendo que, como hay más gente interesada, nadie se quiere quedar atrás.
El que quiere comprar el Valencia a Peter Lim es Manolo Llorente. Desde hace semanas se viene hablando de "valencianos que quieren comprar el club", y al final ha salido el nombre, y tengo claro que no ha sido ni por casualidad ni por un descuido. Lo contaba el periodista Héctor Gómez, que está siendo de algún modo el protavoz de esta alternativa al actual máximo accionista del club.
El aficionado del Valencia tiene muchas ganas de un nuevo club, de terminar una etapa e iniciar otra. Como tantas veces nos ha tocado hacer a lo largo de nuestra historia. Peter Lim, Meriton, tiene su tiempo aquí agotado por su propia forma de llevar determinadas cosas.
“Al Valencia le esperan dos años difíciles y habrá ventas adicionales de jugadores”. Las palabras de Anil Murthy en la última Junta de Accionistas del club, el pasado 11 de diciembre, todavía resuenan en las cabezas de todos nosotros.
¿Qué peso va a tener Jorge Mendes en el futuro del Valencia respecto a una posible de venta de Peter Lim? O si finalmente el de Singapur no se deshace de su 85% de acciones, claro.
La situación deportiva del Valencia es dramática, es cierto que los últimos partidos han ofrecido un pequeño respiro y ahora se mira al descenso con algo de distancia. No obstante en esta liga tan igualada las cosas pueden cambiar de una semana a otra y no hay que lanzar las campanas al vuelo. El objetivo prioritario sigue siendo mantener la categoría y evitar un desastre de dimensiones gigantescas, pero a partir de ahí es necesario pensar en el futuro deportivo de la entidad.
El Valencia de Meriton, ¿tiene un proyecto deportivo para el club más allá del 30 de junio? Y sobre todo, si existe, ¿se basa en algo más que seguir vendiendo jugadores para poder cuadrar las cuentas y devolverle sus préstamos a Peter Lim? La respuesta popular, incluso la mía propia ateniéndome a lo que vemos y lo que nos explican (que es nada desde hace muchos meses), es que no.