“Al Valencia le esperan dos años difíciles y habrá ventas adicionales de jugadores”. Las palabras de Anil Murthy en la última Junta de Accionistas del club, el pasado 11 de diciembre, todavía resuenan en las cabezas de todos nosotros.
“Al Valencia le esperan dos años difíciles y habrá ventas adicionales de jugadores”. Las palabras de Anil Murthy en la última Junta de Accionistas del club, el pasado 11 de diciembre, todavía resuenan en las cabezas de todos nosotros.
La situación deportiva del Valencia es dramática, es cierto que los últimos partidos han ofrecido un pequeño respiro y ahora se mira al descenso con algo de distancia. No obstante en esta liga tan igualada las cosas pueden cambiar de una semana a otra y no hay que lanzar las campanas al vuelo. El objetivo prioritario sigue siendo mantener la categoría y evitar un desastre de dimensiones gigantescas, pero a partir de ahí es necesario pensar en el futuro deportivo de la entidad.
¿Qué peso va a tener Jorge Mendes en el futuro del Valencia respecto a una posible de venta de Peter Lim? O si finalmente el de Singapur no se deshace de su 85% de acciones, claro.
El Valencia de Meriton, ¿tiene un proyecto deportivo para el club más allá del 30 de junio? Y sobre todo, si existe, ¿se basa en algo más que seguir vendiendo jugadores para poder cuadrar las cuentas y devolverle sus préstamos a Peter Lim? La respuesta popular, incluso la mía propia ateniéndome a lo que vemos y lo que nos explican (que es nada desde hace muchos meses), es que no.
El Valencia, de Peter Lim o de quien sea, debe armar una dirección deportiva fuerte de primer nivel, y que empiece a actuar de forma inmediata. Para eso se necesita gente en la que se deposite confianza, y un proyecto económico a máximos o a mínimos, pero real. Esas son las bases para poder trabajar en alguna dirección, porque en caso contrario, se va dando tumbos, giros, cambios de una cosa a la otra en cuestión de horas.
Anil Murthy se ha marchado a Singapur por primera vez desde hace casi un año, debe estar allí al menos durante 3 semanas para cumplir con todo el protocolo COVID del país, y eso ha hecho que los rumores sobre su futuro como presidente del Valencia se hayan disparado. ¿Se ha ido para no volver? Es, ahora mismo, más un deseo que una realidad cierta, porque no hay ningún comunicado al respecto, ni Meriton ha deslizado nada.
“Al Valencia le esperan dos años difíciles y habrá ventas adicionales de jugadores”. Las palabras de Anil Murthy en la última Junta de Accionistas del club, el pasado 11 de diciembre, todavía resuenan en las cabezas de todos nosotros.
¿Qué peso va a tener Jorge Mendes en el futuro del Valencia respecto a una posible de venta de Peter Lim? O si finalmente el de Singapur no se deshace de su 85% de acciones, claro.
La situación deportiva del Valencia es dramática, es cierto que los últimos partidos han ofrecido un pequeño respiro y ahora se mira al descenso con algo de distancia. No obstante en esta liga tan igualada las cosas pueden cambiar de una semana a otra y no hay que lanzar las campanas al vuelo. El objetivo prioritario sigue siendo mantener la categoría y evitar un desastre de dimensiones gigantescas, pero a partir de ahí es necesario pensar en el futuro deportivo de la entidad.
El Valencia de Meriton, ¿tiene un proyecto deportivo para el club más allá del 30 de junio? Y sobre todo, si existe, ¿se basa en algo más que seguir vendiendo jugadores para poder cuadrar las cuentas y devolverle sus préstamos a Peter Lim? La respuesta popular, incluso la mía propia ateniéndome a lo que vemos y lo que nos explican (que es nada desde hace muchos meses), es que no.
"En Valencia aclamaron a Peter Lim como a un salvador hasta que descubrieron la realidad". La frase del artículo de The New York Times dedicado al Valencia de Lim es un palo quizá más grande que mil manifestaciones en la puerta de Mestalla.
El Valencia, de Peter Lim o de quien sea, debe armar una dirección deportiva fuerte de primer nivel, y que empiece a actuar de forma inmediata. Para eso se necesita gente en la que se deposite confianza, y un proyecto económico a máximos o a mínimos, pero real. Esas son las bases para poder trabajar en alguna dirección, porque en caso contrario, se va dando tumbos, giros, cambios de una cosa a la otra en cuestión de horas.
Anil Murthy se ha marchado a Singapur por primera vez desde hace casi un año, debe estar allí al menos durante 3 semanas para cumplir con todo el protocolo COVID del país, y eso ha hecho que los rumores sobre su futuro como presidente del Valencia se hayan disparado. ¿Se ha ido para no volver? Es, ahora mismo, más un deseo que una realidad cierta, porque no hay ningún comunicado al respecto, ni Meriton ha deslizado nada.