El Villarreal se obliga a continuar sufriendo. Agonizando hasta el final en una temporada que se está convirtiendo en dolorosamente eterna. Después de empatar en casa ante Osasuna (1-1) en El Madrigal, los castellonenses se quedan a cuatro puntos del Sporting de Gijón, quien marca la frontera con los puestos de descenso y se enfrentará al Submarino Amarillo la próxima jornada.