El Villarreal, guiado por un Jérémy Perbet estelar, se impuso a Osasuna (3-1) en un choque donde los amarillos se sobrepusieron a las bajas, fueron de menos a más y, en una vibrante segunda parte, derrotaron al conjunto navarro con dos tantos del delantero galo y otro de Trigueros, que estrena su casillero en Primera División. Los amarillos supieron mantener la cabeza fría frente a un rival trabajador y que supo cerrarse bien durante los primeros 45 minutos para llevarse tres puntos que le permiten afianzarse en la quinta posición.