El Valencia se juega media presencia en la próxima Champions League esta noche frente a Osasuna en el peor horario posible si tenemos en cuenta que el partido se celebra entre semana. A las 22 horas de un miércoles la gente no tiene cuerpo para acercarse hasta el estadio y salir de allí a las 12 de la noche. Las televisiones siguen destrozando los aforos de los estadios y todo apunta a que Mestalla será su nueva víctima.