El Valencia debe salir a competir, primero porque necesita los puntos de manera imperiosa y segundo porque el Athletic no es para nada un conjunto inaccesible en las circunstancias actuales.
Momento inmejorable
El Valencia debe salir a competir, primero porque necesita los puntos de manera imperiosa y segundo porque el Athletic no es para nada un conjunto inaccesible en las circunstancias actuales.
Momento inmejorable
En medio de una temporada complicada y llena de obstáculos el Valencia solo puede aspirar de momento a marcarse objetivos a corto plazo. La llegada de la Copa del Rey ha supuesto un pequeño respiro, al menos en lo anímico, el equipo cumplió frente al Yeclano y el Alcorcón. Los dos triunfos, unidos a la victoria en Valladolid, han dejado al equipo de Gracia con una buena racha que debe verse refrendada esta semana ante Osasuna.
Con el partido de ayer no solo se puso punto y final al 2020, sino que el Valencia despidió una década que ha tenido de todo. La sensación general es que este período comenzó con muchas ilusiones y perspectivas y ha terminado de forma desoladora. Entre medias demasiadas emociones y dos momentos cumbre: por un lado la conquista del único título de la década con aquella Copa del Rey de Sevilla, y por otro la compra de la mayoría accionarial por parte de Peter Lim.
El partido del domingo será especial más allá de la importancia deportiva del choque, el componente sentimental estará por medio tanto en el entrenador del Athletic como en la afición valencianista. Pero una vez arranque el choque todo quedará atrás y la competitividad será lo único importante. Hace más de cinco años que Marcelino García Toral no tiene como rival al Valencia, pero lo cierto es que en sus enfrentamientos anteriores fue un rival muy incómodo para los valencianistas.
La grandeza la da el Valencia. Los títulos los gana el Valencia. Todos los que pasan, simplemente, contribuyen. Y ninguno de ellos estará nunca por encima de la entidad. Marcelino García Toral ha sido el mejor entrenador que ha tenido este equipo desde Rafa Benítez, que puede pasar por el mejor de todos los tiempos, y eso son, por lo tanto, palabras mayores.
Voy a cometer el error de hablar de Marcelino García Toral y la etapa de su vida profesional que concierne al Valencia. Mi fuero interno me dice que no lo haga, pero mi espíritu me dice que sí. Y yo le hago caso a los impulsos, más a que nada en el mundo. Para empezar, y por enésima vez, diré que el técnico asturiano es el mejor que ha pasado por Mestalla desde Rafa Benítez.
Marcelino García Toral rompió su silencio en la Cadena COPE y concedió una entrevista en la que criticó sin tapujos las decisiones del club y sobre todo expresó su malestar por la forma en la que se produjo su salida.El ex técnico dejó un recado para Anil Murthy: "La salida me la comunicó Mateu Alemany. Si me encontrara a Anil Murthy no tendría especial interés en saludarle".
El Valencia debe salir a competir, primero porque necesita los puntos de manera imperiosa y segundo porque el Athletic no es para nada un conjunto inaccesible en las circunstancias actuales.
Momento inmejorable
El partido del domingo será especial más allá de la importancia deportiva del choque, el componente sentimental estará por medio tanto en el entrenador del Athletic como en la afición valencianista. Pero una vez arranque el choque todo quedará atrás y la competitividad será lo único importante. Hace más de cinco años que Marcelino García Toral no tiene como rival al Valencia, pero lo cierto es que en sus enfrentamientos anteriores fue un rival muy incómodo para los valencianistas.
En medio de una temporada complicada y llena de obstáculos el Valencia solo puede aspirar de momento a marcarse objetivos a corto plazo. La llegada de la Copa del Rey ha supuesto un pequeño respiro, al menos en lo anímico, el equipo cumplió frente al Yeclano y el Alcorcón. Los dos triunfos, unidos a la victoria en Valladolid, han dejado al equipo de Gracia con una buena racha que debe verse refrendada esta semana ante Osasuna.
La grandeza la da el Valencia. Los títulos los gana el Valencia. Todos los que pasan, simplemente, contribuyen. Y ninguno de ellos estará nunca por encima de la entidad. Marcelino García Toral ha sido el mejor entrenador que ha tenido este equipo desde Rafa Benítez, que puede pasar por el mejor de todos los tiempos, y eso son, por lo tanto, palabras mayores.
Con el partido de ayer no solo se puso punto y final al 2020, sino que el Valencia despidió una década que ha tenido de todo. La sensación general es que este período comenzó con muchas ilusiones y perspectivas y ha terminado de forma desoladora. Entre medias demasiadas emociones y dos momentos cumbre: por un lado la conquista del único título de la década con aquella Copa del Rey de Sevilla, y por otro la compra de la mayoría accionarial por parte de Peter Lim.
Voy a cometer el error de hablar de Marcelino García Toral y la etapa de su vida profesional que concierne al Valencia. Mi fuero interno me dice que no lo haga, pero mi espíritu me dice que sí. Y yo le hago caso a los impulsos, más a que nada en el mundo. Para empezar, y por enésima vez, diré que el técnico asturiano es el mejor que ha pasado por Mestalla desde Rafa Benítez.
Marcelino García Toral rompió su silencio en la Cadena COPE y concedió una entrevista en la que criticó sin tapujos las decisiones del club y sobre todo expresó su malestar por la forma en la que se produjo su salida.El ex técnico dejó un recado para Anil Murthy: "La salida me la comunicó Mateu Alemany. Si me encontrara a Anil Murthy no tendría especial interés en saludarle".