El Valencia de Peter Lim va a heredar un marrón más que importante del Valencia de Manolo Llorente, ese tan maravilloso que decían los defensores acérrimos que había reducido la deuda vendiendo/regalando a campeones del mundo y de Europa, y dejando al club sumido en una crisis tan grave a todos los niveles que Amadeo Salvo entró en el club bajo palio, pero hubo que buscar deprisa y corriendo a un inversor que pagara la fiesta, porque el club estaba condenado por la inutilidad manifiesta de muchos gestores
