Como es habitual cada final de temporada, en Valencia se dispara la rumorología. Con el equipo a un pasito de conseguir de manera matemática la tercera plaza, jugadores y agentes comienzan a buscar la manera más rápida de solucionar su futuro.
Como es habitual cada final de temporada, en Valencia se dispara la rumorología. Con el equipo a un pasito de conseguir de manera matemática la tercera plaza, jugadores y agentes comienzan a buscar la manera más rápida de solucionar su futuro.
El Hércules ha dado un paso en falso en su visita a Málaga. Una derrota que puede costar la categoría. Tras las victorias de la Real Sociedad y del Zaragoza, el equipo viajaba con la única idea de sumar los tres puntos. No quedaba otra, había que seguir sumando puntos para mantenerse en la lucha.
El delantero galo del Hércules, David Trezeguet, ha hablado muy claro en la rueda de prensa posterior al entrenamiento. El ex de la Juventus ha comentado que en estos momentos de temporada deberían jugar los mejores y dejar de lado asuntos de indisciplina: "Aceptaré lo que haga Djukic con mucho respeto, pero en mi opinión lo mejor es que jueguen los que mejor estén, los asuntos extradeportivos no deben ser prioritarios en este momento". Las palabras podrían referirse directamente al caso de Drenthe.
El Hércules volverá a los entrenamientos esta tarde con la mente puesta en la salvación. Miroslav Djukic no quiere que sus hombres caigan en el pesimismo y esta tarde hablará con la plantilla para comentarles que se olviden de la derrota en Málaga, que hay que confiar y mirar hacia adelante. Los jugadores herculanos deben autoconvencerse de que pueden lograrlo y van a luchar por ello.
El Hércules quiere sumar el domingo su segunda victoria consecutiva. No será fácil, enfrente habrá un Málaga que también necesita la victoria casi de forma obligatoria. El equipo de Pellegrini no conoce la derrota desde hace cuatro jornadas, pero aún así, sólo hay tres puntos de distancia entre ellos.
Mucho van a tener que cambiar los números del Hércules en este tramo final de temporada si el club alicantino quiere conseguir la permanencia. Desde que Miroslav Djukic tomara las riendas del club parece que está siendo capaz de enderezar el rumbo pero todavía queda trabajo por delante.
Los malos resultados cosechados durante toda la temporada pueden ser un lastre demasiado grande para el Hércules. Si bien los números como locales no son del todo malos, como visitante tiene un amplio margen de mejora.
Ha llovido mucho desde que Rufete pisara el césped de la Rosaleda aquella tarde del cinco de mayo de 2002. Tras una temporada rayando a un alto nivel, el alicantino formaba parte del once inicial que Rafa Benítez ponía en liza y que noventa minutos después se proclamaría campeón de liga.
Aquella temporada fue sin duda la mejor en la vida profesional de Rufete. Se convirtió en pieza clave del Valencia, disputando cincuenta partidos, siendo titular en cuarenta y uno y consiguiendo marcar el mayor número de goles en una temporada, diez.
El Hércules visitará el domingo al Málaga en el que será el partido más importante en lo que va de año. La Rosaleda se le da muy bien al equipo alicantino. Las estadísticas cuentan que el Hércules no ha perdido nunca en el estadio del Málaga jugando en la primera división. El equipo de Miroslav Djukic ha jugado cinco veces en la Rosaleda y su balance es bastante positivo: ganó dos y empató tres.
Como es habitual cada final de temporada, en Valencia se dispara la rumorología. Con el equipo a un pasito de conseguir de manera matemática la tercera plaza, jugadores y agentes comienzan a buscar la manera más rápida de solucionar su futuro.
El Hércules volverá a los entrenamientos esta tarde con la mente puesta en la salvación. Miroslav Djukic no quiere que sus hombres caigan en el pesimismo y esta tarde hablará con la plantilla para comentarles que se olviden de la derrota en Málaga, que hay que confiar y mirar hacia adelante. Los jugadores herculanos deben autoconvencerse de que pueden lograrlo y van a luchar por ello.
El Hércules ha dado un paso en falso en su visita a Málaga. Una derrota que puede costar la categoría. Tras las victorias de la Real Sociedad y del Zaragoza, el equipo viajaba con la única idea de sumar los tres puntos. No quedaba otra, había que seguir sumando puntos para mantenerse en la lucha.
El Hércules quiere sumar el domingo su segunda victoria consecutiva. No será fácil, enfrente habrá un Málaga que también necesita la victoria casi de forma obligatoria. El equipo de Pellegrini no conoce la derrota desde hace cuatro jornadas, pero aún así, sólo hay tres puntos de distancia entre ellos.
El delantero galo del Hércules, David Trezeguet, ha hablado muy claro en la rueda de prensa posterior al entrenamiento. El ex de la Juventus ha comentado que en estos momentos de temporada deberían jugar los mejores y dejar de lado asuntos de indisciplina: "Aceptaré lo que haga Djukic con mucho respeto, pero en mi opinión lo mejor es que jueguen los que mejor estén, los asuntos extradeportivos no deben ser prioritarios en este momento". Las palabras podrían referirse directamente al caso de Drenthe.
Mucho van a tener que cambiar los números del Hércules en este tramo final de temporada si el club alicantino quiere conseguir la permanencia. Desde que Miroslav Djukic tomara las riendas del club parece que está siendo capaz de enderezar el rumbo pero todavía queda trabajo por delante.
Los malos resultados cosechados durante toda la temporada pueden ser un lastre demasiado grande para el Hércules. Si bien los números como locales no son del todo malos, como visitante tiene un amplio margen de mejora.
Ha llovido mucho desde que Rufete pisara el césped de la Rosaleda aquella tarde del cinco de mayo de 2002. Tras una temporada rayando a un alto nivel, el alicantino formaba parte del once inicial que Rafa Benítez ponía en liza y que noventa minutos después se proclamaría campeón de liga.
Aquella temporada fue sin duda la mejor en la vida profesional de Rufete. Se convirtió en pieza clave del Valencia, disputando cincuenta partidos, siendo titular en cuarenta y uno y consiguiendo marcar el mayor número de goles en una temporada, diez.
El Hércules visitará el domingo al Málaga en el que será el partido más importante en lo que va de año. La Rosaleda se le da muy bien al equipo alicantino. Las estadísticas cuentan que el Hércules no ha perdido nunca en el estadio del Málaga jugando en la primera división. El equipo de Miroslav Djukic ha jugado cinco veces en la Rosaleda y su balance es bastante positivo: ganó dos y empató tres.