El partido de Fran Pérez contra el Barcelona no hay por dónde cogerlo. Lo digo así, de forma directa, pero en absoluto con un tono malsonante o negativo, más allá de los cabreos que, como todos, me cogí durante el transcurso del encuentro. Creo que no tomó una sola decisión correcta, que todo lo que intentó le salió mal. y que hubo un momento en el que cosas fáciles, muy fáciles, le salían al revés porque estaba pensando en la segunda jugada antes que en la primera.