Mestalla debe ser una máquina de hacer dinero para el Valencia, y el Nuevo, más. Y si no entendemos esta máxima, podemos seguir anclados en el pasado, podemos profesar odio eterno al fútbol moderno, y hasta nos podemos encadenar a una puerta de la Avenida de Suecia, pero eso no va a cambiar las cosas ni el contexto, con lo que básicamente estaríamos perdiendo el tiempo y haciendo el indio, y mucho me temo que no está la cosa para eso.