La crisis del Valencia de Meriton tiene otra pata indiscutible: el desastre deportivo del último año. El cese de Marcelino en septiembre desató las hostilidades, y después vino la salida de Mateu Alemany, que sí fue algo realmente devastador. Después de diciembre, el equipo se cae, nos alejamos de los primeros puestos, nos destroza la Atalanta en la Champions...