El actual Dani Parejo queda lejos de aquel joven timorato que aterrizó en el Valencia hace tres años con mucha calidad pero también muchas dudas en torno a su juego. El paso de los años ha convertido al de Coslada en un referente dentro del equipo, y su nombramiento el pasado verano como uno de los capitanes de la plantilla ha contribuido a acrecentar esa sensación.