"¿El Valencia daba tanto asco?". Esta frase es mía, y tiene algo más de 20 años. La dije en Mestalla después de un Valencia - Inter de Milán de Copa de la UEFA, el de Farinós de portero, y tras ver el sistema de juego que había desplegado Héctor Cúper. Yo podía cantar misa con órgano, pero ese equipo nos eliminó dos veces seguidas (el año siguiente en Champions, aunque el penalti que no le pitaron a Juan Sánchez aquella noche es histórico), y la sensación que me quedó es que podíamos estar chutando una semana a puerta...