Desde que finalizó el partido ante el Lille el valencianismo ha pensado en el día de hoy, el Valencia de Celades está a solo 90 minutos de plantarse en los octavos de final, pero para ello tendrá que doblegar a un Chelsea que también se lo juega todo. Ganar no sería hacer historia ya que el techo del Valencia está mucho más alto que unos octavos de final europeos, pero no cabe duda de que sería un buen golpe teniendo en cuenta lo vivido en la década actual.