El Ciudad Ros Casares venció en la pista del USK Praga (70-81) y vengó así, en el estreno europeo en su banquillo de Roberto Íñiguez, la derrota sufrida ante el equipo checo en el pabellón de la Fuente de San Luis. El equipo valenciano fue de menos a más y supo rehacerse de un flojo arranque de partido y, aunque su incapacidad para imponer su guión desde el inicio le obligó a un esfuerzo extra, en una sólida segunda parte logró cerrar una victoria de mérito.