El Valencia quería completar su reacción con una victoria en el estadio de Gran Canaria, pero el resultado ha sentado como un tiro entre aquellos aficionados que soñaban con la posibilidad de que el equipo se acercara a puestos europeos. Voro intentó abrir los ojos durante la semana, pero al final ha sido un nuevo revés el que certifica que el Valencia no está curado todavía.