El Valencia salía contra el Eibar a por la victoria como único objetivo de un partido que era toda una trampa en toda regla. Mal horario, mal día y rival con poco glamour… pero con las ideas muy claras. Y lo cierto es que el equipo brindó media hora del primer acto de un nivel absolutamente brutal. Contundencia atrás con un gran Gabriel Paulista, con Parejo y Rodrigo mandando en el ataque del equipo, Ferran marcando unas diferencias abismales, y la contundencia con la pegada de Maxi Gómez.