El Valencia debe ganar a Osasuna en Mestalla o el año se va, de forma definitiva, por la taza del WC. Es posible que pudiera ser menos explícito, pero no me apetece.
El Valencia debe ganar a Osasuna en Mestalla o el año se va, de forma definitiva, por la taza del WC. Es posible que pudiera ser menos explícito, pero no me apetece.
El Valencia de Albert Celades no es una banda, aunque haya ratos que lo parezca. Un equipo que es capaz de hacer la primera que se marca este grupo contra el Madrid, que debía haber terminado con victoria parcial, no puede ser ser tan malo. Aunque haciendo la segunda mitad que se realizó, es imposible poder pensar en estar entre los 4 primeros de la tabla cuando acabe este segundo trozo de Liga.
El once titular de Albert Celades para el Valencia - Osasuna va a tener la tónica habitual del año: bajas hasta decir basta. Pero más allá de esto, que no es que no tenga explicación sino que hay analizarlo con mucha calma, lo que va a dictar este partido es lo que pretende el equipo desde ahora y hasta el final de la temporada.
El Valencia buscaba la victoria ante el Madrid con un eje de la zaga inédito y sorprender: Hugo Guillamón y Eliaquim Mangala, además de la sorpresa de la suplencia de Coquelin, contra todo pronóstico. El guión del partido era el esperado, con los locales mandando y el equipo de Celades atrás buscando las contras. En el 11, Cillessen salvaba la primera clara de Hazard en un mano a mano.
Semifinal de la Copa del Rey de 1995, partido de vuelta, Albacete - Valencia. Una pancarta en el Carlos Belmonte, “si no ganáis, no volváis”. Hace 25 años, las cosas eran muy diferentes a hoy en día, y el ambiente que se respiraba en torno al equipo sí que era duro de verdad.
El Valencia debe ganar a Osasuna en Mestalla o el año se va, de forma definitiva, por la taza del WC. Es posible que pudiera ser menos explícito, pero no me apetece.
El once titular de Albert Celades para el Valencia - Osasuna va a tener la tónica habitual del año: bajas hasta decir basta. Pero más allá de esto, que no es que no tenga explicación sino que hay analizarlo con mucha calma, lo que va a dictar este partido es lo que pretende el equipo desde ahora y hasta el final de la temporada.
El Valencia de Albert Celades no es una banda, aunque haya ratos que lo parezca. Un equipo que es capaz de hacer la primera que se marca este grupo contra el Madrid, que debía haber terminado con victoria parcial, no puede ser ser tan malo. Aunque haciendo la segunda mitad que se realizó, es imposible poder pensar en estar entre los 4 primeros de la tabla cuando acabe este segundo trozo de Liga.
El Valencia buscaba la victoria ante el Madrid con un eje de la zaga inédito y sorprender: Hugo Guillamón y Eliaquim Mangala, además de la sorpresa de la suplencia de Coquelin, contra todo pronóstico. El guión del partido era el esperado, con los locales mandando y el equipo de Celades atrás buscando las contras. En el 11, Cillessen salvaba la primera clara de Hazard en un mano a mano.
El Valencia es un pedazo de equipo, con o sin bajas, con unos centrales o con otros, jugando de esta manera o de aquella. Eso siempre lo ponemos en duda porque es nuestro equipo, porque tendemos siempre a hacerlo de menos, porque en el fondo nos gusta flagelarnos.
El VAR anula un gol legal del Valencia al Madrid en su casa, el robo de toda la vida. Vaya novedad, podemos pensar todos. Son tantos los precedentes en la historia que ya ni nos llama la atención.
Semifinal de la Copa del Rey de 1995, partido de vuelta, Albacete - Valencia. Una pancarta en el Carlos Belmonte, “si no ganáis, no volváis”. Hace 25 años, las cosas eran muy diferentes a hoy en día, y el ambiente que se respiraba en torno al equipo sí que era duro de verdad.