"Olvidaos de fichajes como hasta ahora, id pensando en canteranos y repescar cedidos".
"Jugar a puerta cerrada matará al fútbol". La única opción de volver a ver rodar el balón este año es que sea sin público, eso es algo que todos debemos tener ya por asumido. Y nadie tiene claro cuándo se podrá volver a los estadios, porque además de tener un "contagio cero" en todas partes, algo casi imposible de conseguir, deberá estar ya lista la vacuna para este maldito y salvaje COVID-19, que nos ha cambiado la vida a todos.
Se hace oficial la vuelta al fútbol profesional en España... aunque sin fecha. Y es que el Consejo Superior de Deportes, la Real Federación Española de Fútbol y LaLiga han hecho público un comunicado en el que "han pactado el retorno a los entrenamientos del fútbol profesional, un hecho que queda supeditado, en cualquier caso, a la evolución de la pandemia de la COVID-19 y a las decisiones que adopte el Ministerio de Sanidad".
¿El Valencia lo hace todo siempre mal? ¿Seguro? Hace muchos años que tengo una frase que se puede adaptar de forma bastante ágil a la vida: es imposible hacerlo todo bien y hacerlo todo mal. Pues bien, esta regla que cumple hasta un reloj estropeado, que da al menos una vez al día la hora correcta, parece que se rompe cuando se trata del Valencia. O más en concreto, el Valencia de Peter Lim. Da igual lo que se haga, cómo se haga, dónde se haga y la razón por la que se haga, porque la conclusión es siempre la misma, está mal.
Las razones por las que se debe terminar la Liga 19/20 son muchas, pero se pueden resumir en una sola: el fútbol es una de los motores económicos y sociales de este país. Podemos decir que representa casi el 1,5% del Producto Interior Bruto de España, que es una barbaridad. Podemos decir que genera casi 200.000 empleos en esta país, directos, más otras decenas de miles indirectos. Podemos decir que por cada euro de ingresos en LaLiga se generan 4,2 en el resto del territorio nacional.
El Gobierno "obliga" a LaLiga y la RFEF a terminar el fútbol. Aunque el comunicado del Consejo Superior de Deportes habla de acuerdo entre todos pero no explica nada, parece que Javier Tebas y Luis Rubiales han aparcado sus muchas diferencias por el bien común. Y aquí hay algo muy claro: quien más voluntad ha expresado, desde el primer día, para zanjar la temporada, ha sido el organismo que rige el fútbol profesional en este país.
"El Valencia tiene que montar un pollo que te cagas a Rubiales y a la RFEF". Las conversaciones de barra de bar, o de barra de whatsapp en los tiempos que corren, son de este estilo. Incluso los medios de comunicación nos dejamos llevar en ocasiones por este tipo de vehemencia, o muy similar, pensando que una rajada descomunal en radios, televisiones o diarios puede generar algo mágico.
Que la Liga 19/20 se declare nula, algo más que una opción. No, no se trata de ser catastrofistas ni negativos, sino más bien realistas y tener los pies en el suelo. Y leer entre lineas muchos movimientos que están llevando a cabo los clubes y La Liga. Dentro de los acuerdos que se están cerrando con las plantillas profesionales de muchos equipos, se contempla que no se vuelva a jugar, lo que conllevaría una reducción de salario más importante que el escenario de volver a competir, jugando todo o parte.
¿El Valencia lo hace todo siempre mal? ¿Seguro? Hace muchos años que tengo una frase que se puede adaptar de forma bastante ágil a la vida: es imposible hacerlo todo bien y hacerlo todo mal. Pues bien, esta regla que cumple hasta un reloj estropeado, que da al menos una vez al día la hora correcta, parece que se rompe cuando se trata del Valencia. O más en concreto, el Valencia de Peter Lim. Da igual lo que se haga, cómo se haga, dónde se haga y la razón por la que se haga, porque la conclusión es siempre la misma, está mal.
"Jugar a puerta cerrada matará al fútbol". La única opción de volver a ver rodar el balón este año es que sea sin público, eso es algo que todos debemos tener ya por asumido. Y nadie tiene claro cuándo se podrá volver a los estadios, porque además de tener un "contagio cero" en todas partes, algo casi imposible de conseguir, deberá estar ya lista la vacuna para este maldito y salvaje COVID-19, que nos ha cambiado la vida a todos.
Las razones por las que se debe terminar la Liga 19/20 son muchas, pero se pueden resumir en una sola: el fútbol es una de los motores económicos y sociales de este país. Podemos decir que representa casi el 1,5% del Producto Interior Bruto de España, que es una barbaridad. Podemos decir que genera casi 200.000 empleos en esta país, directos, más otras decenas de miles indirectos. Podemos decir que por cada euro de ingresos en LaLiga se generan 4,2 en el resto del territorio nacional.
Se hace oficial la vuelta al fútbol profesional en España... aunque sin fecha. Y es que el Consejo Superior de Deportes, la Real Federación Española de Fútbol y LaLiga han hecho público un comunicado en el que "han pactado el retorno a los entrenamientos del fútbol profesional, un hecho que queda supeditado, en cualquier caso, a la evolución de la pandemia de la COVID-19 y a las decisiones que adopte el Ministerio de Sanidad".
El Gobierno "obliga" a LaLiga y la RFEF a terminar el fútbol. Aunque el comunicado del Consejo Superior de Deportes habla de acuerdo entre todos pero no explica nada, parece que Javier Tebas y Luis Rubiales han aparcado sus muchas diferencias por el bien común. Y aquí hay algo muy claro: quien más voluntad ha expresado, desde el primer día, para zanjar la temporada, ha sido el organismo que rige el fútbol profesional en este país.
"El Valencia tiene que montar un pollo que te cagas a Rubiales y a la RFEF". Las conversaciones de barra de bar, o de barra de whatsapp en los tiempos que corren, son de este estilo. Incluso los medios de comunicación nos dejamos llevar en ocasiones por este tipo de vehemencia, o muy similar, pensando que una rajada descomunal en radios, televisiones o diarios puede generar algo mágico.
Que la Liga 19/20 se declare nula, algo más que una opción. No, no se trata de ser catastrofistas ni negativos, sino más bien realistas y tener los pies en el suelo. Y leer entre lineas muchos movimientos que están llevando a cabo los clubes y La Liga. Dentro de los acuerdos que se están cerrando con las plantillas profesionales de muchos equipos, se contempla que no se vuelva a jugar, lo que conllevaría una reducción de salario más importante que el escenario de volver a competir, jugando todo o parte.