El Valencia - Huesca era muy importante para el equipo de Javi Gracia. El técnico ya arriesgaba dejando a Lee en el banquillo, y dando otra oportunidad más a Guedes. Los visitantes empezaban mandando, jugando mucho en cambio rival, y con mucho peligro. Los locales eran un manojo de nervios, sin balón y sufriendo atrás de un modo extremo. Los 10 primeros minutos fueron un monólogo oscense, y desde ese momento, el Valencia entró un poco más en el choque.