La figura de un entrenador de fútbol de élite siempre es vista desde el punto de vista de los resultados, incluso si eres un tipo contrastado como Jose Mourinho o Carlo Ancelotti, con lo que si eres un comentarista de la televisión inglesa, por muy mito del Manchester United que haya sido Gary Neville, esos ojos inquisitorios y resultadistas se clavan en ti con más fuerza todavía.