"¿Quién es el culpable de que Ferran Torres no haya renovado aún por el Valencia?". La pregunta es buena, y aunque alguno se quiere empeñar en lo contrario, estas cosas no suelen tener un único responsable. Para empezar, y que nadie tome esto como una crítica, simplemente es una forma de ver estas situaciones, apostar por un jugador es atarlo cuando no ha hecho nada todavía, cuando todo apunta a que puede llegar, pero nadie lo sabe. Por eso se llama apuesta... porque no es algo seguro.