El Valencia debe dar una patada en la puerta de la negociación para renovar a Ferran Torres, y una vez dentro de la sala, pegarle otra a la mesa. Todos los tiempos razonables han pasado, sin duda, y ya estamos en un plano en el que no se puede perder el respeto, y menos al Valencia. No entiendo a Héctor Peris, no lo entiendo porque su postura es cualquier cosa menos lógica.