El problema del Valencia es dinero, y la solución, mucho dinero. Pegarle muchas más vueltas a algo que está totalmente claro no sé dónde nos lleva, pero eso sí, veo que le metemos horas y entusiasmo, lo que hace que la situación sea marciana. En los últimos días hemos derivando los debates hacia puntos muy locos, como si podíamos quedarnos en el actual Mestalla cuando todos sabemos que eso es inviable, o el tema del consejero independiente, como si eso fuera a arreglar algo.