El Valencia de Baraja jugando con extremos. Tiene narices la cosa, por decirlo de un modo suave, que siendo el gran deseo del entrenador, se haya convertido poco menos que en algo imposible. Primero porque natos sólo tenemos dos, Fran Pérez y Sergi Canós, y apenas si han coincidido juntos sobre el terreno de juego. Y segundo, precisamente eso, que la lesión del de Nules, y que Diego López es muchas cosas pero no jugador exterior, lo han complicado todo.