El Villarreal sumó un punto que sabe a poco en su visita al Power 8 Stadium del Espanyol (1-1) en un encuentro donde los amarillos terminaron muriendo en la orilla después de defender durante noventa minutos un gol de Mario que les daba la victoria. El Submarino se quedó a medias en un choque donde supo trabajar, defender y que a punto estuvo de sentenciar en varias ocasiones, pero la fe de los locales hasta el final terminó echando por tierra el esfuerzo de los de Marcelino.