Una de las cosas que más se ha criticado a Peter Lim, especialmente cuando no se han ganado partidos, es que no hubiera un director deportivo con mando en plaza, alguien que fuera el que eligiera a entrenador y jugadores, que fichara y vendiera, y todo ello de forma independiente, sin contar con las injerencias de nadie, especialmente del dueño y de Jorge Mendes, y ya puestos, que acertara siempre y el Valencia ganara la Liga y la Copa del Rey el año que viene sin bajar del autobús, que puestos a vivir en un mundo maravilloso y de mentira, pide por encima de la cabeza.