El fútbol no le debe nada a nadie, porque no tiene memoria, por eso es glorioso y extremo, porque te lo da todo y te lo quita todo, y el Valencia sabe muy bien de eso, porque pasamos de perder dos finales de Champions a ganar 2 Ligas en 3 años, cuando nadie lo hubiera imaginado, y de ser el mejor equipo del mundo a no jugar ni Europa el año siguiente. Sabemos, deberíamos saber, que el fútbol no tiene memoria.