Manuel Pellegrini, y luego acabará siendo el entrenador del Valencia 2016/2017, nunca me ha gustado, ni en su etapa más brillante en el Villarreal, porque siempre he pensado que le faltaba algo dentro de sus muchas virtudes, y después de ser el peor semifinalista de Champions League en muchos años, haciendo poco menos que el ridículo ante un Madrid sólo correcto y cayendo por 1-0 en el global ante los palos de toda la prensa mundial por su fútbol rácano, quizá sería el momento perfecto