Una de las cosas que más me molesta cuando los grandes quieren a un jugador es que ningunean al club que es propietario de ese futbolista de una forma que sobrepasa los mínimos de la vergüenza ajena, y en el caso de Joao Cancelo parece que todo va a tomar el mismo signo, ya que en Barcelona, al menos de forma oficial su prensa afín, que el Valencia haya dicho que no vende al jugador, al menos en enero, parece que es como si oyeran llover, porque la pregunta es quién se va a llevar al internacional portugués, no si su club