Jugar la final de la Europa League era el único pensamiento del Valencia en su partido contra el Arsenal. Salir con todo, morir en el intento si era necesario. Y se fue a por el gol desde la primera jugada, y en el minuto 10 Gameiro acercaba el sueño con Mestalla patas abajo. Y lo mejor era que se iba a por el segundo. Los de Emery estaba KO y había que aprovecharlo. Pero los errores se pagan, y en un balón aislado, los ingleses hacían el 1-1. Tocaba meter 3 más.