El triunfo en San Mamés ha devuelto la tranquilidad al valencianismo, el equipo dio sensación de fortaleza ante un Athletic que había comenzado la temporada como un ciclón. El equipo estuvo serio en todas sus líneas aunque volvió a fallar demasiadas ocasiones, la eficacia de cara a gol sigue siendo la gran asignatura pendiente, esta vez sí que hubo buenos ajustes defensivos y se mantuvo la portería a cero. A pesar de que la temporada ha comenzado con demasiados contratiempos este Valencia está a tiempo de todo.
Albert Celades ha dado un toque de atención serio a Gonçalo Guedes, el técnico catalán no considera al portugués imprescindible y ya le ha dejado en dos partidos sin jugar. La situación es grave por varias razones, cuando ha jugado el luso aportó muy poco y no se le ha echado en falta cuando permaneció en el banquillo. El pasado sábado Celades prefirió dar entrada a futbolistas como Vallejo y Sobrino antes que al portugués,y en la rotación Guedes ya está por detrás de otros futbolistas de banda.
El triunfo en San Mamés ha devuelto la tranquilidad al valencianismo, el equipo dio sensación de fortaleza ante un Athletic que había comenzado la temporada como un ciclón. El equipo estuvo serio en todas sus líneas aunque volvió a fallar demasiadas ocasiones, la eficacia de cara a gol sigue siendo la gran asignatura pendiente, esta vez sí que hubo buenos ajustes defensivos y se mantuvo la portería a cero. A pesar de que la temporada ha comenzado con demasiados contratiempos este Valencia está a tiempo de todo.
Albert Celades ha dado un toque de atención serio a Gonçalo Guedes, el técnico catalán no considera al portugués imprescindible y ya le ha dejado en dos partidos sin jugar. La situación es grave por varias razones, cuando ha jugado el luso aportó muy poco y no se le ha echado en falta cuando permaneció en el banquillo. El pasado sábado Celades prefirió dar entrada a futbolistas como Vallejo y Sobrino antes que al portugués,y en la rotación Guedes ya está por detrás de otros futbolistas de banda.