El Valencia 2019-20 tiene una gran línea defensiva, al menos en cuanto a nombres y concentrándonos en los centrales. Está claro que el éxito depende del rendimiento colectivo pero tanto en la portería como en la zaga Marcelino contará con futbolistas de garantías. La batalla por un lugar en el once ya ha comenzado y los cuatro centrales disponibles presentan diferentes aptitudes que pueden convencer a Marcelino en momentos distintos. Las repasamos.
Ezequiel Garay
El Valencia no puede tener un problema con la Grada de Animación de Mestalla. Y no puede porque se necesita, es algo que al estadio le ha dado un color y un calor como no se recordaba, y ahora los partidos, al menos los jugadores contra la Real Sociedad y el Mallorca, se da como sensación de estas desangelado el ambiente, y esto es fútbol, un estado de ánimo.
El partido clave que el Valencia debe ganar no se juega en un campo de fútbol, más bien todo lo contrario. El partido fundamental para el crecimiento del club, la consolidación entre los más importantes de Europa y de España y que se pueda aspirar a cuotas importantes pasa por facturar más que ahora. Mucho más que ahora. “Odio al fútbol moderno” es un dicho, casi mantra, que está muy bien, pero que si eres un club profesional como el Valencia no tiene sentido.
Los fichajes que ha cerrado el Valencia en el mercado de verano son los que el equipo necesitaba, y vamos a incluir al perfil del “futbolista ofensivo polivalente”, porque si no hablamos de nombres, algo que quizá nunca deba hacer un entrenador y menos en público (uno de los errores de Marcelino ha sido con Rafinha), al final se ha cambiado cromos en la portería, y la sensación es que no se ha salido perdiendo, se ha sumado un central con mucha más experiencia a la zafa,
El Valencia 2019-20 tiene una gran línea defensiva, al menos en cuanto a nombres y concentrándonos en los centrales. Está claro que el éxito depende del rendimiento colectivo pero tanto en la portería como en la zaga Marcelino contará con futbolistas de garantías. La batalla por un lugar en el once ya ha comenzado y los cuatro centrales disponibles presentan diferentes aptitudes que pueden convencer a Marcelino en momentos distintos. Las repasamos.
Ezequiel Garay
El Valencia no puede tener un problema con la Grada de Animación de Mestalla. Y no puede porque se necesita, es algo que al estadio le ha dado un color y un calor como no se recordaba, y ahora los partidos, al menos los jugadores contra la Real Sociedad y el Mallorca, se da como sensación de estas desangelado el ambiente, y esto es fútbol, un estado de ánimo.
El partido clave que el Valencia debe ganar no se juega en un campo de fútbol, más bien todo lo contrario. El partido fundamental para el crecimiento del club, la consolidación entre los más importantes de Europa y de España y que se pueda aspirar a cuotas importantes pasa por facturar más que ahora. Mucho más que ahora. “Odio al fútbol moderno” es un dicho, casi mantra, que está muy bien, pero que si eres un club profesional como el Valencia no tiene sentido.
Los fichajes que ha cerrado el Valencia en el mercado de verano son los que el equipo necesitaba, y vamos a incluir al perfil del “futbolista ofensivo polivalente”, porque si no hablamos de nombres, algo que quizá nunca deba hacer un entrenador y menos en público (uno de los errores de Marcelino ha sido con Rafinha), al final se ha cambiado cromos en la portería, y la sensación es que no se ha salido perdiendo, se ha sumado un central con mucha más experiencia a la zafa,