Que un jugador del Valencia me calle la boca haciendo un gran partido, marcando un gol y dando una asistencia, es la mejor sensación del mundo si no eres un soberbio arrogante. Por eso estoy encantado de que Gonçalo Guedes fuera de los mejores en la victoria ante Osasuna, de que hiciera el 1-0 y de que la diera a Rodrigo el 2-0. No me gustaron los aspavientos cuando le cambiaron, pero espero que eso sea capaz de enfocarlo de forma positiva y no fuera una pataleta de niño pera.