Un año después de la mágica noche ante el Getafe el Valencia volvió a regalar una noche feliz a su afición pero cargada de sufrimiento. La tanda de penaltis decidió un choque dramático y Jaume Doménech volvió a estar estelar en los lanzamientos de penalti. Sin embargo, la lectura del choque no puede ser positiva ya que el Valencia volvió a ofrecer una imagen muy pobre al igual que en anteriores encuentros.
No se ha terminado el mes de enero y lo cierto es que el Valencia está en una situación muy comprometida en el aspecto físico. Hay varias razones que explican lo que está ocurriendo, por un lado el cambio de entrenador trajo asociado modificaciones en la preparación. Los metodos son distintos y los jugadores tardaron en adaptarse. Las lesiones no tardaron en llegar y el equipo de Celades ha tenido que improvisar desde el primer momento, eso sí, con una alarmante falta de efectivos.
Un año después de la mágica noche ante el Getafe el Valencia volvió a regalar una noche feliz a su afición pero cargada de sufrimiento. La tanda de penaltis decidió un choque dramático y Jaume Doménech volvió a estar estelar en los lanzamientos de penalti. Sin embargo, la lectura del choque no puede ser positiva ya que el Valencia volvió a ofrecer una imagen muy pobre al igual que en anteriores encuentros.
No se ha terminado el mes de enero y lo cierto es que el Valencia está en una situación muy comprometida en el aspecto físico. Hay varias razones que explican lo que está ocurriendo, por un lado el cambio de entrenador trajo asociado modificaciones en la preparación. Los metodos son distintos y los jugadores tardaron en adaptarse. Las lesiones no tardaron en llegar y el equipo de Celades ha tenido que improvisar desde el primer momento, eso sí, con una alarmante falta de efectivos.