El Valencia tiene un lujo al que muchos no le dan el valor que realmente tiene. El suelo húmedo de cualquier club de fútbol del mundo es que gente de la casa, nacida y formada aquí, sean los que jueguen en el primer equipo. Y que una vez acaben su carrera deportiva, sean los que ocupen muchos cargos de responsabilidad dentro de la entidad.
El peso específico de Gabriel Paulista en este Valencia de Albert Celades ha pasado de muy importante a vital. Por eso cuando el central brasileño se retorcía de dolor en la última jugada del partido contra el Atlético de Madrid, Mestalla encogía el estómago y la respiración, porque ahora mismo su concurso es decisivo... y no lo vamos a tener ni contra él Atalanta ni contra la Real Sociedad (vio la quinta amarilla).
Qué bueno es el "Kondogbia bueno". Lo llevamos echando de menos tanto tiempo en el Valencia, que cuando volvemos a verlo en toda su plenitud se nos olvida lo mucho que ha estado ausente durante 18 meses por unas cosas o por otras. Sabe que conforme está el equipo, con tantas bajas en tantos puestos y hasta con Coquelin tocado y sin jugar contra el Atlético de Madrid, no puedes estar tibio cuando sale.
Las lesiones han dejado en cuadro a la defensa del Valencia, si ya de por sí ni hubiera suficientes problemas Paulista se marchó tocado de Mestalla. La situación es preocupante pero no cabe más remedio que confiar en lo que hay. Frente al Atalanta tendrán que jugar Diakhaby y Mangala a no ser que Celades improvise una solución de urgencia. Mangala volvió a ser titular en Mestalla tras muchas semanas pero el francés ofreció una actuación muy discreta.
El partido de ayer dejó un buen sabor de boca pese a que los tres puntos no pudieron quedarse en Mestalla. Al equipo le costó demasiado entrar en el encuentro pero en la segunda parte hizo méritos incluso para llevarse el triunfo. La gran preocupación es la defensa, los centrales no ofrecen garantías y Mangala demostró que le queda mucho para volver a ser un aspirante a la titularidad. Pero en este momento es lo que hay y con estas armas habrá que afrontar el partido frente al Atalanta.
El Valencia tiene un lujo al que muchos no le dan el valor que realmente tiene. El suelo húmedo de cualquier club de fútbol del mundo es que gente de la casa, nacida y formada aquí, sean los que jueguen en el primer equipo. Y que una vez acaben su carrera deportiva, sean los que ocupen muchos cargos de responsabilidad dentro de la entidad.
Qué bueno es el "Kondogbia bueno". Lo llevamos echando de menos tanto tiempo en el Valencia, que cuando volvemos a verlo en toda su plenitud se nos olvida lo mucho que ha estado ausente durante 18 meses por unas cosas o por otras. Sabe que conforme está el equipo, con tantas bajas en tantos puestos y hasta con Coquelin tocado y sin jugar contra el Atlético de Madrid, no puedes estar tibio cuando sale.
El peso específico de Gabriel Paulista en este Valencia de Albert Celades ha pasado de muy importante a vital. Por eso cuando el central brasileño se retorcía de dolor en la última jugada del partido contra el Atlético de Madrid, Mestalla encogía el estómago y la respiración, porque ahora mismo su concurso es decisivo... y no lo vamos a tener ni contra él Atalanta ni contra la Real Sociedad (vio la quinta amarilla).
Las lesiones han dejado en cuadro a la defensa del Valencia, si ya de por sí ni hubiera suficientes problemas Paulista se marchó tocado de Mestalla. La situación es preocupante pero no cabe más remedio que confiar en lo que hay. Frente al Atalanta tendrán que jugar Diakhaby y Mangala a no ser que Celades improvise una solución de urgencia. Mangala volvió a ser titular en Mestalla tras muchas semanas pero el francés ofreció una actuación muy discreta.
El partido de ayer dejó un buen sabor de boca pese a que los tres puntos no pudieron quedarse en Mestalla. Al equipo le costó demasiado entrar en el encuentro pero en la segunda parte hizo méritos incluso para llevarse el triunfo. La gran preocupación es la defensa, los centrales no ofrecen garantías y Mangala demostró que le queda mucho para volver a ser un aspirante a la titularidad. Pero en este momento es lo que hay y con estas armas habrá que afrontar el partido frente al Atalanta.